viernes, mayo 26

Ensayo clínico y una posdata humanizada






La publicación de este tuit de la revista ENE me hizo recordar mis tiempos de enfermero uciero de pro, con relación a un estudio que se desarrolló en mi unidad y en el que se trataba de conocer la relación coste/efectividad del Midazolam vs Propofol en pacientes conectados a ventilación mecánica.
Para empezar nadie informó a las enfermeras de la intención de tal estudio ni mucho menos se les solicitó su colaboración. Resultó que un día llegamos a la 8 de la mañana y nos encontramos que cada vez que había que intubar a un paciente se abría un sobre donde ponía con qué se le iba a sedar y se nos obligaba a contar todo el material y medicación que se usaba desde que se intubaba hasta la extubación. Aquello fue, en serio, una pesadilla para enfermería, que colaboró a las trágalas con el estudio para que el Jefe del "equipo multidisciplinar" se apuntara las condecoraciones correspondientes.

Eran los 90´s y yo era joven. También me van a coger hoy para algo así.

PD. En esos años sacabamos a pasear por el jardín a pacientes conectados a CPAP por traqueostomía y difíciles de destetar de la VM y con baja autoestima y tendencia a la depresión. En aquella época no había hashtags #HUCI, ni falta que hacían. Enfermería ha humanizado siempre sin necesidad del 2.0.


domingo, febrero 12

El Despacho

Las sucesivas -por no decir reiteradas- direcciones de Enfermería que han ido colonizando mi hospital, fieles a la táctica política de quienes las nombraron, fueron estructurando o desestructurando la misma en torno a nomenclaturas realmente originales en un afán de hacer antigua o demodé a las anteriores.
El Despacho
Así, hemos tenido la ocasión de conocer desde subdirecciones y jefaturas de bloque con nombres tan corrientes como "Subdirección De Personal" hasta otras de significado críptico y misterioso como "Jefatura de Bloque de Catálogo", pasando por los extendidos de "Recursos Humanos","Recursos Materiales" y los pomposos y pretenciosos de "Subdirección de Calidad" y "Sudbdirección de Cuidados".

En los últimos 10 años estos cambios directivos se han correspondido, exclusivamente, con un deterioro de las condiciones profesionales y laborales de las enfermeras, propiciado por los recortes presupuestarios que han ido incidiendo, sobre todo, en lo asistencial, evidenciándose que cada nueva dirección y nomenclatura solo ha significado una nueva vuelta de tuerca a dichas condiciones. Un ejemplo claro de esto puede reconocerse fácilmente en las fusiones hospitalarias que en estos días, y por las bravas, se están revirtiendo en fisiones.

Este jaleo de nombres no ha servido de mucho y lo que ha quedado entre las enfermeras es la tenebrosa denominación de... El Despacho, retirándole así toda posibilidad de apego por quienes gestionan en cada momento el centro. La sabiduría popular tiene 'to el arte' poniendo motes y resumiendo lo que las sofisticadas direcciones nombradas a dedo les quieren vender.